

La tentación de Adán – Adriana Rubens
B de Books
Junio de 2017
Género: Contemporáneo
¿Adán es gay?
Teniendo en cuenta que trabaja de peluquero en Chueca, que ha sido portada de una conocida revista gay, y que vive con un chico llamado Luis, con el que se rumorea que tienen algo más que amistad, parece que la respuesta es clara. A pesar de eso, Laura lo ha convertido en el protagonista de sus fantasías eróticas.
Lo peor de todo es que, cada vez que se encuentra con él, siente que saltan chispas. ¿Son imaginaciones suyas o es deseo lo que ve en sus ojos azules cuando la mira?
¿Qué esconde Laura?
Adán es un hombre que ha luchado desde pequeño por mantenerse fiel a sí mismo. Por eso, no entiende cómo una chica joven y atractiva puede dejar que su abuelo controle su vida, convirtiéndola en la encarnación de la señorita Rottenmeier, con una apariencia fría y controlada que lo saca de quicio desde el primer momento. Lo más desconcertante es que, de vez en cuando, una chispa de vida ilumina sus ojos con tanta intensidad que le hace desear deshacerle el moño hortera que siempre lleva… y dejarse enredar por sus cabellos de fuego.
¿Conseguirá desvelar sus secretos antes de caer en la tentación?
Un año casi esperando para poder leer la historia de Adán y Laura. Y me la he leído en menos de dos días, jajajaja que injusto es el tiempo y las ganas de leer. Pero como la he disfrutado, cada página, cada escena, cada frase, cada palabra. Cada momento vivido entre sus protagonistas y su pequeño mundo: la peluquería Pecado Original.
Con el recuerdo de las risas que me pasé leyendo La manzana de Eva, empecé esta nueva historia y en seguida me di cuenta que era una historia mucho más seria, pero que me ha gustado igual o más que ella. Porque esta es una historia de amor, y de atrevimientos, y de libertad, y de cambios.

Laura como personaje me ha encantado, he sufrido con ella, con su culpabilidad y con su ingenuidad y con sus ganas de escapar de un mundo que es su corsé, su jaula, y ni siquiera es de oro. Es tenebrosa y asfixiante, con un abuelo que la chantajea y la retiene por propio orgullo y necedad.

Pero nuestra valiente va a dejar escapar ese pelo de fuego que lleva en un moño y será el principio de lo que tanto anhela: su libertad. Y ahí es donde entra nuestro chico, Adán, peluquero, mejor amigo de Eva, mejor amigo o ¿es amante? de Luis, fetichista del pelo, sobre todo de cierta pelirroja, que no deja que la gente le vea como es en realidad porque se cansó de ser lo que no era. Leal con sus amigos y un auténtico enanito gruñon, pero solo de apariencia porque tiene un corazón increíble.
Adan y Laura, Laura y Adán, se complementan, encajan, vencen sus miedos juntos, luchan por lo que creen y quieren, y se aman y no les importa decírselo al que los quiera escuchar, con sus besos, con sus hechos.
Una historia de amor, tierna, pasional, sexy, con fuerza, con unos personajes perfectamente delineados, tanto que se meten en la piel y los ves como son, los ves.
Una historia donde el avanzar tiene su recompensa.
Y como premio extra, los secundarios que tanto adoramos en La manzana de Eva, nos deja ver un trocito de cómo sigue su vida acompañando a Adan y Laura, siendo la familia que son, con sus chispas de humor que te sacan una sonrisa sin ningun esfuerzo.

Adriana sigue sin decepcionarme, me gusta muchísimo como escribe, como plantea las historias y como te hace sentir parte de ellas. Pero tengo que poner un pero a esta novela. Me da mucha pena que siendo tan estupenda, tenga una corrección tan pésima, tan poco cuidada, que yo diría que casi inexistente. De verdad, los lectores no nos merecemos esto, pero tampoco estas estupendas novelas.

